¿Utiliza de manera consciente el lenguaje no verbal?

Hoy en día existe mucho charlatán en los programas de entretenimiento que habla del lenguaje no verbal de manera frívola. Se utiliza como forma de dar espectáculo cuando se trata de un tema muy serio e importante para el ser humano. De hecho, en muchas ocasiones damos más información sobre nuestra personalidad y emociones con la conducta no verbal que con nuestras palabras.

lenguaje no verbal

Cuando nos refugiábamos en cavernas, y como mucho emitíamos gruñidos , la comunicación no verbal era importantísima para entender y hacerse entender. Sin embargo, este tipo de lenguaje sin palabras no fue tomado en serio, desde un punto de vista científico, hasta los años 50 del pasado siglo XX.

Fueron el psiquiatra Jürgen Ruesch y el fotógrafo Weldon Kees, quienes utilizaron por primera vez el término “no verbal” cuando publicaron en 1956 el libro titulado “​Nonverbal Communication”. ​Además de de analizar científicamente la expresión corporal y facial de los seres humanos, lo acompañaron de una amplia y brillante muestra fotográfica. A partir de entonces, los antropólogos también comenzaron a investigar seriamente sobre el lenguaje no verbal, ya que se dieron cuenta sobre la cantidad de información que podría proporcionarles.​ ​Si bien cada cultura es un mundo, y existen tanto gestos como expresiones faciales diferentes en cada una de ellas, existe una forma de lenguaje no verbal que es entendible de manera universal. Por ejemplo, gesto tan simples como afirmar o negar, levantar el brazo para ser atendido en un restaurante o juntar las manos e inclinar la cabeza sobre ellas para indicar que nos vamos a dormir.

¿Qué es la proxémica?

Se denomina así al uso que hacemos de nuestro espacio personal. Proxémica es un término que comenzó a usar en 1968 el antropólogo Edward Hall, esta disciplina observa cómo percibimos y estructuramos el espacio con respecto a nosotros mismos y las personas con las que interactuamos. Estudia los gestos, la manera de actuar cuando conversamos, el contacto físico que se produce o su ausencia. Nos informa ampliamente de los diferentes tipos de comunicación no verbal que se produce en una sociedad determinada, tanto a nivel individual como colectivo.

Los experimentos de Albert Mehrabian

Sin duda nuestro cuerpo nos delata. Podemos estar contando la mentira mejor preparada, ensayada y enrevesada, que siempre existirá una ademán de nuestro cuerpo o simplemente del rostro, que nos traicionará. Es cierto que la mayoría de los gestos que realizamos son conscientes, pero otros muchos surgen de nuestro inconsciente. Emergen sin pensarlo y emiten mensajes sobre nuestro estado de ánimo o personalidad.

Si el tono de la voz es cortante o incluso agresivo, a la persona le llegará un mensaje negativo

El psicólogo Albert Mehrabian realizó una serie de experimentos a finales de los años 60, cuyos protagonistas fueron los tres tipos canales que disponemos de comunicación: La palabra, el tono de voz y el lenguaje no verbal. Su deseo era descubrir cuál de estos tipos de comunicación era el que más pesaba. Tras estudiar los resultados, concluyó que aunque se digan palabras agradables, si el tono de la voz es cortante o incluso agresivo, a la persona le llegará un mensaje negativo. También llegó a la conclusión de que las expresiones faciales son 1,5 veces más importantes que el tono de voz para interpretar el mensaje del interlocutor. Mehrabian determinó que, cuando las conversaciones tienen que ver con el ámbito emocional y sentimental, la comunicación verbal podía resultar ambigua y dijo que solo el 7 % de la información tiene que ver con las palabras, mientras que el 38 % a la manera de usar a la voz y el 55 % al lenguaje corporal.

¿Es posible controlar nuestro lenguaje no verbal?

En cierta medida sí. Cuando tenemos una importante entrevista de trabajo y deseamos causar buena impresión, acudiendo al especialista indicado podemos entrenar ciertos gestos y expresiones para crear interés en nosotros y resultar personas confiables. Sin embargo, siempre habrá cierto tipos de muecas y microexpresiones incontrolables que realizamos de manera inconsciente y sin poderlo evitar, porque forma parte de nuestras emociones.

El apretón de manos es un tipo de comunicación muy importante

El apretón de manos es un tipo de comunicación muy importante que podría ser entrenado fácilmente, y sin embargo, la mayoría de las personas descuidan. Con este saludo, damos una gran cantidad de información a los demás. Depende de cómo apretemos la mano o mantengamos el resto del cuerpo mientras nos presentamos, transmitiremos buena o mala impresión. Seguramente, muchos de ustedes habrán sentido una sensación desagradable si la otra persona da la mano de manera flácida o simplemente agarra sus dedos. Sin duda esa persona les habrá producido desconfianza y falta de interés hacia ella. Por otro lado, cuando nos aprietan la mano en exceso y la duración del saludo es excesiva, solemos sentirnos intimidados e incluso molestos. Cuando esto sucede, quizás sin ser conscientes de ello, nos mantenemos alerta con respecto a esa persona puesto que nos ha comunicado que es demasiado dominante.

¿Es importante saber cómo mirar a nuestro interlocutor?

Sin duda sí. A la hora de tener un encuentro importante ya sea de índole personal como laboral, mantener una mirada despierta y hacer contacto visual con la otra persona es indispensable. Cuando somos huidizos, o miramos hacia todos los lados excepto a la persona que nos habla comunicamos desinterés, aburrimiento e incluso falta de educación. Siempre es positivo mirar a los ojos de manera amistosa y franca, de esta manera conseguiremos que la otra persona se sienta cómoda para iniciar la conversación.

Tanto el apretón de manos como la mirada, son dos fuentes de comunicación que deben utilizarse de manera distinta si viajamos a ciertos países orientales. Allí, mirar a los ojos del interlocutor puede considerarse de mala educación, e incluso sonreír abiertamente. Y para saludarse, es posible que utilicen simplemente una reverencia, ya que el contacto físico se evita en público al considerarse algo demasiado íntimo. En definitiva, el lenguaje no verbal es un manantial de información sobre nosotros y las personas que vamos conociendo en la vida. Adquirir un buen conocimiento del mismo, puede significar construirnos una impecable tarjeta de visita que nos aportará seguridad. La próxima vez que estreche la mano de un desconocido, piense bien en qué impresión desea darle.

Autor:Susana Alba Montalbano

Guionista, escritora y redactora en GabinetedePsicologia.com

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