Tabaquismo

TabaquismoLa adicción al tabaco afecta en España, según datos de 1992, al 36% de los adultos mayores de 18 años. Esta cifra aumenta si incluimos edades inferiores a ésta. El 51 % son varones.

El tabaco llegó a España en manos de Cristóbal Colón. En un primer momento se consumía molido para esnifar o mascar. Con el tiempo comenzó a fumarse enrollado en las propias hojas o en pipa. Actualmente es posible fumar sin producir combustión.

El poder adictivo de la nicotina es la razón principal por la que se consume tabaco. Ésta sustancia, cuando disminuye su concentración en el organismo, produce en la persona nerviosismo, irritación y necesidad de fumar para restablecer la cantidad necesaria.

Es decir, que no se fuma por la sensación positiva que produce fumar, se fuma para eliminar los efectos negativos del descenso de nicotina en el cuerpo. Cuando se empieza a fumar las sensaciones físicas son desagradables, el organismo tiene que adaptarse a la sustancia; una vez la dosis es significativa y constante, comienzan los síntomas de abstinencia hasta que se repone la cantidad perdida.

Tabaquismo. De todos son conocidos los efectos adversos del tabaco en el organismo a medio plazo, sin embargo el malestar que se produce al empezar a dejarlo, y el vacío que se siente al no saber qué hacer con las manos sin el cigarro entre ellas, son algunas de las razones para posponer para el día siguiente esta crítica decisión: “este paquete y ya…”, “mañana se acabó…”, “el último…”.

Si está pensando en dejar de fumar, lo importante es que hay que comenzar teniendo claras las razones personales para acabar con la adicción. Está claro que a lo largo del proceso de desintoxicación y deshabituación se tambaleará su seguridad, así que cuanto más sólida sea su convicción, mejor. Los primeros pasos antes de dejarlo, pueden conducirle a una disminución del consumo diario, para ello cambie de marca de tabaco, fume una con menor cantidad de nicotina (un 30% menos que en la actual), no acepte ofrecimientos de cigarrillos, reduzca la profundidad de la inhalación, lleve el cigarrillo a la boca sólo para fumarlo, aumente la parte del cigarrillo sin fumar y evite el cigarrillo de antes de desayunar. No es necesario que haga todo esto desde el primer día, hágalo paulatinamente.

Tabaquismo. Una vez se consigue la abstinencia absoluta, hay que mantenerla. Conseguir decir No a un ofrecimiento cuando se puede saborear en el ambiente el tabaco, se convierte en una tarea harto complicada. Es fácil renunciar a los principios que motivaron el esfuerzo y sucumbir ante la posibilidad de eliminar instantáneamente tanta ansiedad. Intente tener a en las manos objetos para poder jugar con ellos, realice actividades distractoras en las horas que más necesidad tenga de fumarse un cigarrillo, busque comportamientos alternativos a fumar en situaciones sociales, recuerde las razones que le llevaron a tomar la decisión de dejar el tabaco.

En estas líneas quedan algunos consejos útiles para abandonar el hábito de fumar. Piense que existen muchas más recomendaciones que pueden serle útiles y que pueden ayudarle en ese difícil reto. Ánimo, su salud se lo agradecerá. Usted puede conseguirlo también.

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Autor:Fernando Azor

Psicólogo clínico y director de PsicologodeCabecera.com y de Gabinetedepsicologia.com.

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