Ser paciente o ser sumiso es en ocasiones difícil de diferenciar

Cuando nos relacionamos con otras personas, se ponen sobre la mesa las necesidades de los demás y las nuestras. No siempre es sencillo encontrar el equilibrio adecuado entre defender lo nuestro y adaptarse a lo que hay. Según las habilidades de cada uno y la manera de percibir las relaciones con otras personas, así podemos tender más al enfado, a la explosión, o a la adaptación y a la negación de lo que necesitamos.

Es importante encontrar el justo equilibrio entre poder expresar lo que queremos y adaptarnos a lo que podemos obtener o no.

La asertividad como antídoto

Si queremos conseguir trasladar al otro nuestro malestar, y sugerir cambios, es decir,  si queremos que el otro se haga cargo de algo que nos molesta, tendremos que valorar otras posibilidades de comunicación. El mejor tipo de comunicación para este objetivo es la aserción o asertividad, es decir, expresar lo que sentimos de una forma abierta y clara sin coaccionar. El problema es que hablar de una forma abierta y clara a veces lleva al conflicto, por eso puede  ser complicado defender una necesidad.

Fernando azor

Trabajar la asertividad será de gran ayuda para hacer frente a la adecuada gestión del malestar y los conflictos. La capacidad para entender la necesidad, o las dificultades que tienen el otro para hacer determinadas tareas, o cumplir con algunos compromisos, favorecerá el que no nos enfademos en exceso con los demás, a cambio puede resultar más difícil expresar nuestro desacuerdo. Entender al otro puede hacer menos relevante defender lo nuestro.

Ser capaz de expresar lo que que queremos nos puede ayudar a sentirnos bien, a subir nuestra autoestima y a ocupar un lugar correcto dentro de nuestro entorno laboral y social. NO debemos esperar a que sean los demás los que nos coloquen en el sitio que creemos que merecemos.

Tags: ,

Autor:Fernando Azor

Psicólogo clínico y director de PsicologodeCabecera.com y de Gabinetedepsicologia.com.

No hay comentarios aún

Escribir un comentario