¿Qué tipo de pautas educativas son más adecuadas para mi hijo? Parte 3/3

En esta tercera parte, vamos a centrar la atención en los niños temerosos/evitativos y los inhibidos pasivos. Conozca cómo los diferentes estilos educativos pueden influir de modo diferente en cada uno de ellos. ¡No deje leer las partes 1 y 2 de este artículo! Seguro que le aporta mucho. hasta ahora hemos definido los estilos educativos que pueden utilizar los padres, y las características de personalidad de los niños. Hemos analizado algunas de esas interacciones. Vamos con la última parte.

 
Autoritario/
Coactivo
Controlador
Permisivo
Asertivo/
Equilibrado
Inquieto/impaciente
A B C D
Explosivo/
«Enfadica»
E F G H
Empático/
Adaptable
I J K L
Temeroso/
Evitativo
M N Ñ O
Inhibido/Pasivo
P Q R S

Con niños temerosos/evitativos, los diferentes estilos educativos producen estos efectos.

M.- Estilo autoritario: La imposición a este perfil de niños, de criterios, de normas, y de tiempos para enfrentarse a sus miedos o a situaciones que perciben como peligrosas, puede potenciar más este carácter temeroso. Les puede llevar a ocultar y evitar cualquier conducta u opinión que pueda poner en peligro la relación con la figura de autoridad, y/o su posible crítica negativa.

Al no enfrentarse a lo que temen, o al hacerlo de manera no preparada a ello o precipitada, es posible que vivan una experiencia negativa que a su vez potencie su inseguridad. Ello puede condicionar la búsqueda de figuras de referencia en las que confiar en el futuro, al tener minada su autoestima y autoconfianza.

O a la inversa. Es fácil encontrar el caso en el que, cuando el niño temeroso ha sentido como invasor agresivo a la figura autoritaria (en posición, tiempo o expectativa), desarrolle una actitud de desconfianza total hacia los demás en el futuro, al haberse sentido dañado y violentado por dicha figura, que él veía de confianza.

Esta reacción es frecuente también en los niños de perfil inhibido/pasivo, por lo que la desarrollaremos un poco más en su apartado correspondiente.

N.- Controlador: La tendencia a vigilar y a “proteger” propia del controlador, puede transmitir al niño evitativo una sensación de vivir en un entorno lleno de peligros y amenazas, en el que necesita a la figura de supervisión para sobrevivir. De nuevo tenderá a generar una dependencia de esta figura que sentirá protectora y cuidadora, reforzando la imagen de “vulnerable” que tiene de sí mismo el niño temeroso, y que le lleva a evitar enfrentarse a lo que ve incontrolable.

Ñ. Permisivo: Dejar que estos niños comprueben por sí mismos, sin control y de manea permisiva, puede crear en el niño un reacción negativa si no estaba preparado para lo vivido (amistades peligrosas, experiencias arriesgadas…)

Lo positivo de lo permisivo con este perfil de niño, viene descrito mejor en el estilo asertivo.

O.- Asertivo: Dejar que el niño se enfrenten a lo temido, no resolviéndoles sus dificultades, le permitirá al niño desdramatizar lo que sentían peligroso, y descubrir y darse cuenta de lo que son capaces de hacer, y de su valía.

Con el estilo educativo asertivo les podremos dar seguridad y confianza: acompañando sin invadir para que comprueben que lo que sienten como amenazante o fuera de su capacidad no lo está tanto; alentando a que descubran y afronten, sin obligar o forzar, y estando a su lado para hacer frente a las posibles consecuencias de aquello que acometan.

tipo pautas educativas

Las mejores pautas educativas para los niños temerosos/evitativos son:

Los niños con estas características tienden a querer saber las consecuencias de las cosas. Se adelantan a lo que puede pasar y eso les hace más conscientes de los peligros. Esta conciencia de la realidad genera miedos, y tendencia a evitar aquello que puede ser negativo: atracciones de feria, probar una bicicleta, las miradas de otros niños… Por todo esto es necesario respetar sus tiempos.

Si juzgamos sus miedos desde la perspectiva del adulto, podemos tender a ridiculizarlos, y a que incluso deje de expresar sus emociones. También corremos el riesgo de ser impacientes y no ayudarles, a comprender que sus miedos no siempre están fundamentados.

Es muy importante favorecer el que exploren el mundo y recalibren sus miedos. Proponer retos, hacer de modelo para afrontar algunas situaciones y que el niño aprenda cómo puede hacerlo cuando se sienta fuerte, ayuda a que avance y sus características no sean un freno para su desarrollo adulto.

tipo pautas educativas

Con niños inhibidos/pasivos, los diferentes estilos educativos producen estos efectos.

P.- Estilo autoritario: En este estilo, como en el del perfil del niño evitativo, la “invasión” en tiempo y forma de sus necesidades, puede ser vivida como una violación de su intimidad, de su espacio personal. Es fácil encontrar niños que viven como traumas estas invasiones, desarrollando fobias, y miedos intensos, así como rechazos excesivos hacia las figuras que de forma que sienten como agresiva, han impuesto su criterio, conducta o directriz.

Es posible que de manera alternativa, puedan crear la dependencia que hemos descrito en el niño evitativo/temeroso, encontrando la necesidad de que la figura autoritaria les guíe y/o les suplante en sus toma de decisión.

Q.- Controlador: El niño inhibido/pasivo corre el peligro de no recibir estimulación ni motivación alguna para aprender y actuar con una figura de referencia controladora. Tenderá a que dicha figura actúe y haga por ellos.

En el futuro, el niño inhibido puede desarrollar hacia la figura educativa controladora, o una actitud dependiente, o una actitud de culpabilización por no haber permitido su desarrollo a tiempo.

R.- Permisivo: El permisivo, si el grado e inhibición del niño es grande, no ayudará a que el “enfrentamiento” a su realidad y a sus circunstancias se produzca. Sólo permitiendo y dejando hacer, no es fácil que el niño pasivo haga. Se hace necesaria una intervención mayor, que motive al niño a probar y a experimentar.

Cuando lo haga, el no censurar o criticar en exceso, propio del estilo permisivo, sí supondrá una ganancia para el niño.

S.- Asertivo: Siendo este un papel más activo que el “permisivo”, permitirá una motivación para hacer al niño pasivo, al mismo tiempo que una seguridad de acompañamiento, que resultará muy positiva para la conducta inhibida del mismo.

Facilitar oportunidades, alentar desde la confianza, acompañar ayudando en las dificultades, premiando el “arriesgarse” en las tomas de decisiones, son algunas de las actitudes asertivas que ayudan a este perfil de niño a crecer feliz.

Las mejores pautas educativas para los niños inhibidos/pasivos son:

Los niños inhibidos/pasivos son muy sensibles, tímidos, controladores, perfeccionistas y analíticos. Es frecuente que hablen poco.

Este tipo de niños ven siempre lo negativo. Enséñele a que vea lo positivo de la vida y que no debe pretender que todo sea perfecto.

Es bueno no compararle con otros niños, su tendencia es a percibirlo como algo negativo y no como una forma de aprendizaje.

Este artículo, junto con sus otras dos partes, está escrito por Lorena López y Fernando Azor 

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Autor:Fernando Azor

Psicólogo clínico y director de PsicologodeCabecera.com y de Gabinetedepsicologia.com.

2 Respuestas to “¿Qué tipo de pautas educativas son más adecuadas para mi hijo? Parte 3/3”

  1. Hola buenas tardes estoy guardando las fichas porque trabajo en un colegio y me ayuda para las intervenciones con los niños, son un gran aporte me gustaría que profundizaran en las problemáticas infantiles comunes en la etapa escolar.

    muchos gracias

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