Mis hijos no aceptan a mi nueva pareja

nueva parejaTras una ruptura de pareja la vida sigue. Tras un divorcio, lo normal es conocer a otras personas con las que se pueden iniciar otras relaciones. Algunas de ellas pueden ilusionarnos y llevarnos a plantear una convivencia. En el caso de tener hijos, no siempre es posible conseguir que éstos encajen y acepten a una nueva persona. ¿Qué hace que los hijos rechacen a su nueva pareja? ¿qué puedo hacer para que mis hijos acepten a una nueva persona?.

Los principales condicionantes para saber si una nueva pareja será aceptada por los hijos, tiene que ver  con el tiempo transcururrido desde la ruptura de los padres, los roles que se han distribuido entre ellos (si los hijos tienen o no un rol de cuidadores de uno de sus padres durante la ruptura, por ejemplo), de los niveles de malestar que cada uno de ellos tenga en el día a día derivado de otras situaciones como el colegio, problemas con otros niños de aceptación o adaptación, el que se estén produciendo otros cambios en sus vidas como el inicio del curso escolar o nuevas actividades con grupos nuevos… Además la personalidad de cada hijo es también relevante en estos casos. Características fóbicas, dependientes, u oposicionistas predicen el tipo de relación que se puede establecer con la nueva pareja de sus padres.

El niño se enfrenta a la nueva pareja

Ahijos no aceptan nueva parejaunque no sean capaces de reconocerlo los hijos, sean niños o adolescentes, suelen desear que sus padres vuelvan a emparejarse. Quieren seguir siendo leales a ambos padres, aun cuando el divorcio haya sido muy conflictivo. La lealtad no excluye que puedan aparecer sentimientos de ira, decepción o tristeza hacia sus padres.

Mientras el hijo sienta que hay esperanzas de que el otro padre vuelva, es posible que haga por mantener el sitio vacante. La sensación es la de que gracias a que no entre una nueva pareja en casa, la familia pueda volver a reunirse y que vuelva a ser todo como era antes de la ruptura. Los niños pequeños, temen especialmente que el recién llegado les pueda robar el amor de mamá o papá, y les generará mayor desconfianza. Pueden en estos casos tener una actitud más beligerante con la nueva pareja.

Los hijos pueden no aceptar la forma de ser del otro, pueden volverse muy críticos y algo destructivos, viendo siempre el lado malo, pudiendo potenciar la vivencia de que la nueva pareja ocupa un lugar que no le corresponde.

La personalidad de la nueva pareja es determinante a la hora de predecir la adaptación de la familia a la nueva situación. Si su actitud es retadora, o tiende a ser tajante en sus planteamientos, el nivel de conflicto crecerá y será difícil la adaptación. No nos olvidemos de que más allá de las características específicas de este tipo de situaciones, siguen siendo relaciones sociales. En ellas pueden aparecer roles sumisos, agresivos, asertivos… la capacidad de manejo del conflicto de los adultos favorecerá o dificultará el tipo de convivencia y los problemas principales que se puedan producir.

la capacidad de manejo del conflicto de los adultos favorecerá o dificultará el tipo de convivencia y los problemas principales que se puedan producir.

Los niños temen la inseguridad y la incertidumbre asociada a la ruptura de sus padres.

¿Qué hacer?

No existe una táctica infalible, pero pruebe con las siguientes pautas.

1. Deje espacio y tiempo a su pareja

La nueva pareja se integra en un entorno en donde no había vivido antes. Al igual que el niño, el adulto ha de poder aceptar a los hijos de su pareja, y ha de aprender a quererlos. Es necesario facilitar el contacto entre el adulto y el niño, con el fin de crear espacios comunes y algo de complicidad. Es deseable que se dosifique ese tiempo especialmente al principio para que se ajusten los ritmos tanto de unos como de otro.

Es prácticamente imposible conseguir la aceptación de la nueva pareja por parte de los hijos en pocas semanas, o meses tras la separación. Los niños necesitan tiempo para digerir la situación e integrarla en sus vidas.

Suele ser una ayuda ver que papá o mamá está mejor tras el divorcio al empezar una nueva relación, pero no suele ser suficiente para garantizar la adaptación.

2. Apoye a sus hijoshijos y divorcio

Trate de mantener en lo posible, su vida habitual. Mantenga hábitos y horarios en  comidas, momentos de acostarse… Es importante que la llegada de una nueva persona no se asocie a la pérdida de las rutinas conocidas. Es importante minimizar el impacto de la llegada de la nueva persona a sus vidas.

3. Pida a los niños que respeten a la pareja y negocie reglas de convivencia

Si el niño es grosero con el cónyuge, es importante defender a la pareja, y que vea que no es una opción tratarla mal. No es necesario que se quieran, e incluso pueden no llevarse bien. Lo importante es que exista una base de respeto para que la convivencia sea posible. Desde el respeto es más probable que la relación evolucione a mejor. Defender este punto de partida es a veces complicado, no siempre se tiene el estado de ánimo adecuado para hacerlo, pero si se quiere tener tranquilidad en el día a día es fundamental buscar los medios para tener paciencia y ser constantes en la puesta de límites.

4. Delegue su autoridad y defina nuevos roles.

Una buena manera de construir vínculos es delegar autoridad en la nueva pareja. Ayudará a que los niños puedan darle el estatus de adulto educador. Definir los roles, además de evitar posibles confrontaciones, ayudará a cada uno a ubicarse y a poder quererse  sin que tenga que haber usurpación del rol del padre que no está en casa.

5. Llegue a acuerdos sobre la educación de los niños

Una vez se han definido los roles, es importante llegar a acuerdos en rutinas y en pautas de educación de los niños. Esto es recomendable para cualquier pareja que intenta educar a unos niños, pero se hace aún más relevante cuando uno de los dos no es el padre.

Si el nuevo cónyuge dice blanco y el padre dice negro, se crearán tensiones entre ellos y repercutirán el tipo de relación que se establece con los niños. Habrá menos respeto a su autoridad y además será más probable que se creen alianzas temporales con el padre presente y «que se cree equipo» contra la nueva pareja. Es importante llegar a acuerdos con el cónyuge para determinar la forma de intervenir con los niños cuando no siguen las normas pactadas para la convivencia.

6. Mejore las habilidades de comunicación

Si siente que surgen muchos conflictos y es necesario negociar a menudo con los hijos, es muy importante mejorar en la capacidad para expresar asertivamente las necesidades. Hay que gestionar el estado emocional para no tender a la sumisión o al comportamiento agresivo como manera de resolver el malestar. Hay que saber empatizar para encontrar los argumentos que ayuden a negociar y a llegar a acuerdos si existen diferencias con los hijos.

 

¿Qué actitudes suelen mostrar los hijos cuando aparece una nueva pareja? ¿Esas actitudes dependen de alguna manera de la edad del hijo?

Las actitudes de los niños dependen en buena medida de la manera en la que se trasmite y se gestiona por parte de los padres la noticia de una nueva pareja. La edad puede ser relevante, pero sobre todo serán determinantes aspectos como la percepción del niño de que se le está excluyendo, que no se cuenta con él, la sensación de que debe proteger al otro padre y debe evitar esa nueva relación en beneficio del otro, la necesidad de marcar limites a la nueva pareja para que no invada su intimidad… Por tanto, la edad es determinante en cuanto al tipo de problemas que pueden plantearse. Dependiendo de la edad las necesidades emocionales o de cuidado físico son diferentes.

¿Cómo influye la personalidad de esa nueva pareja en la relación con los hijos?

La nueva pareja y el niño son personas, y como tales surgirá o no la química entre ellos. Por tanto la extroversión, la capacidad para ayudar o escuchar serán entre muchas, variables a tener en cuenta en el resultado final.

¿Qué pasa si la nueva pareja también tiene hijos?

Cuando las nuevas parejas tienen hijos, también añaden a la relación un punto de estrés mayor. Cada progenitor ha de hacerse cargo de sus propios hijos y como añadidura habrá que favorecer la integración de las dos familias. Habrá que mediar entre los niños y ayudar a que cada uno encuentre su sitio en el nuevo orden. Habría que añadir que a veces allí no acaba la cosa. Si los dos padres tienen nuevas parejas con hijos y hay una custodia compartida, es posible que los niños tengan que adaptarse a los dos entornos, en donde convivan con otras dos familias en semanas alternas. Algo que puede ser especialmente estresante, a la vez que es una excelente oportunidad para aprender a compartir y enriquecerse con lo que cada uno aporta.

Consejos para mejorar la aceptación de una nueva pareja por parte de los hijos.

Lo primero que hay que matizar es que no siempre se consigue tener la calma o incluso los recursos económicos como para dar todos los pasos de la manera más correcta posible. Por tanto, dicho esto, algunas ideas a tener en cuenta serían:

1.- Buscar coincidir en planes con los niños y la pareja.

2.- Dejar transcurrir unos meses o hasta un año desde que se presenta la pareja a los niños, hasta que se vaya a vivir juntos. Esto ayuda a que fluya la relación y se puedan limar los conflictos o malestares que vayan a producirse de forma normal.

Es recomendable que la nueva pareja haga actividades que no entren en competencia con el otro progenitor, de esta manera se hace más sencilla la diferenciación y los roles de cada uno. Si con la madre hace manualidades, es bueno que con la pareja del padre hagan deporte o cualquier otra tarea que sea agradable pero que normalmente no se comparte con el otro.

3.- Cuanto mayor sea al niño, más necesidades emocionales tendrá. Es muy importante saber escuchar y no imponer nuevas maneras de hacer las cosas. La pareja deberá ser especialmente cuidadosa en ese sentido.

4.- No hay que querer ocupar roles que no corresponden. Si el niño no desea recibir consejos de la nueva pareja, hay que dosificarse y canalizar esa ayuda por medio del progenitor. Forzar un papel que no se ha concedido todavía por parte del niño, solo tensará más las cosas.

5.- Pautas educativas. Es importante que se pacten con la nueva pareja las pautas educativas para los temas principales; de este modo no se producirán malos entendidos ni fricciones extra. No es fácil acordar maneras de gestionar que satisfagan a los dos adultos, y a la vez se vean siempre bien por parte de los niños. Esto requiere paciencia y capacidad de negociación cotidiana.

¿Pasar por una situación así de niño puede desembocar con el paso de los años en algún tipo de problema psicológico?

Si no se gestiona bien, puede dejar huellas que marquen la manera de relacionarse con el entorno. No ha de generar un trastorno como tal pero puede influir sobre la autoestima, la capacidad para afrontar la frustración, y la manera de afrontar las adversidades.

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Autor:Fernando Azor

Psicólogo clínico y director de PsicologodeCabecera.com y de Gabinetedepsicologia.com.

3 Respuestas to “Mis hijos no aceptan a mi nueva pareja”

  1. Belén
    junio at #

    Hola tengo una hija de 10 años la cual nació de una relación muy instalé hace 5 años nos separamos con su padre y esos mismos 5 años el está con otra persona la cual jamás a intentado entrar en una buena relación hacia mi hija tampoco a distanciado el conflicto que tengo con el padre de mi hija ya hace un tiempo mi hija no quiere asistir a las visitas si ella está presente desde que viven juntos bueno eso a tenido variación ya que mi hija se ha enterado por familiares paternos que ella terminan y vuelven . A mi hija le preguntado si ella le ha dicho o hecho algo a lo que responde que no solo que ya su presencia no le agrada que no quiere relacionarse con ella la cual le la informado a su padre en reiteradas ocasiones a la cual el hizo abandono de ella por 4 meses dejándole en claro que ella debe aceptar que tiene a ella de pareja y que no la dejara por ella . Cosa que mi hija solo le pide tiempo para ellos dos como padre e hija y que ella acepta que tiene una relación pero que no le pida que la quiera ya que tubo 5 años para ganarse su cariño y que ahora no le interesa tener buena comunicación ya que jamás la tuvieron que puedo hacer al respecto ya que debido al abandono que hizo yo solicite un juicio por lo ya mensionado y la contra demanda coloca su relación como causante de que mi hija no quiera ir mas.

  2. Maria
    marzo at #

    Soy una chica de 43 años y hace 6 meses que estoy con mi novio,el tiene una hija de 11 años y yo otra de la misma edad. En un principio las niñas congeniaron y los 4 estabamos muy a gusto juntos. La hija de mi pareja tuvo un cambio repentino y sin motivo aparente cambió su actitud hacia mí y mi hija de forma muy negativa..desde entonces el fin de semana que nos tocan las niñas nos vemos solo los sábados y el domingo no para que la hija de mi pareja se vaya adaptando y si bien desde que su padre habló con ella nos tolera noto cierto rechazo hacía mí y mi hija. Soy una persona muy comprensiva y entregada a los demas me encanta estar con los críos pero siento que haga lo que haga la hija de mi pareja tiene cierto recelo hacia nosotras. No sé qué hacer.

  3. Arturo
    abril at #

    hola,, agresdezco la oportunidad y empiezo así tengo mi pareja que tiene 3 hijos de diferentes papas.. tengo ya mas de seis años y veo que la relación con respecto a mis hijastros no ha progresado,, generalmente enseño con ejemplo y me he dado cuenta que me utilizan y no respetan mi persona y también a su mamá, prácticamente hacen lo que quieren y eso ya que ha comenzado a irritarme. he hablado con mi pareja al respecto pero no le da parece la importancia del caso ya que dice: «que ya aprenderán», y como es obvio no respetan nada.. particularmente creo yo que en el tiempo de mi estadía solo les ha servido como refugio de recibir y no dar o ayudar generalmente en casa ya que ni mi pareja ni yo estamos ya que paramos trabajando.. no hay control.. hijos 21 varón, 17 jovencita, 14 jovencito. siempre les hablo con ejemplos o viendo casos practicos de otras personas para aprender la moraleja.. cuando yo les hablo, da la impresion de que quieren que pase el momento rapido de lo que estoy conversando porque seguramente se aburren.. para terminar mi comentario pienso que en todo hogar debe primar las reglas, normas de conductas en casa.. dependerá mucho también de las coordinaciones de la mama y su oareja.. buscando la armonia y salir adelante..

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