Mal de muchos… será que no estoy tan equivocado

mal de muchos, racionalizaciónA menudo cuando nos preocupamos por algo, intentamos buscar argumentos para que nuestro malestar se diluya lo más  rápidamente posible. A lo largo de los días es frecuente encontrarse con situaciones que nos pongan a prueba, obligándonos a utilizar todos los recursos disponibles para afrontar y reducir las sensaciones negativas. Veamos a continuación unos ejemplos de estas situaciones y de posibles reacciones ante ellas:

  • Cambios bruscos de planes. Como enterarse de que no va a haber avión para ir de vacaciones, tres horas antes de partir. Una vez superada la incredulidad y el enfado, lo estrategia más adecuada sería la de crear nuevos planes para intentar disfrutar de los días libres, más allá de que se valore la estrategia para reclamar a los responsables.
  • Amenazas a la estabilidad económica. Ver que se producen despidos en la empresa, por ejemplo, y que el siguiente puedo ser yo. Esto generará alerta, preocupación… Precipitará la búsqueda de argumentos para convencerse de que no hay peligro, o de que si me despiden hay otras opciones, o de que no teniendo alternativas, no tiene porque ser tan peligroso.
  • Miedo a enfermar. Este temor fácilmente inicia una búsqueda de datos que demuestren que no se producirá la enfermedad. Se analizan los síntomas, se comparan con los que se asocian a la enfermedad que se teme. Dependiendo de cada persona este mecanismo producirá cierto alivio, o todo lo contrario: más malestar y duda sobre la amenaza.
  • Sensación de descontrol ante situaciones nunca antes afrontadas. Tener que organizar un acto social nuevo con gente que no se conoce, por ejemplo. La tendencia aquí será a controlar todas las variables que garanticen el éxito, con la consiguiente ansiedad en muchos casos y la dificultad para disfrutar del acontecimiento.
  • Dudas sobre la fidelidad de la pareja. En estas circunstancias, como ocurre en el caso de las enfermedades, es fácil que el mecanismo que busque calmarnos sea el que nos inquiete más: la búsqueda de certezas de que no hay infidelidad. Es decir, buscando pruebas de que no hay infidelidad, siempre puede surgir alguna duda que no acabe aplastantemente con la incertidumbre.

Ante las diferentes amenazas buscaremos remedios o bálsamos que nos dejen algo más tranquilos y si es posible con mayor sensación de control. Uno de los argumentos es el estadístico: “mal de muchos, ¿es consuelo de tontos?” si hay muchos que han suspendido el mismo examen, o muchos que se han quedado sin sus vacaciones, y la mayoría se siente de forma parecida a mi, será señal de que mi forma de afrontarlo no es tan mala. Claro que el refrán dice que es consuelo de tontos porque la situación sigue donde estaba, no se ha resuelto, pero aun así consuela sentir que lo que sentimos es proporcionado. Es, en cualquier caso, una manera más para intentar mantenerse tranquilo ante las adversidades que nos ocurren.

Consuela sentir que lo que sentimos es proporcionado

mal de muchosCada circunstancia a la que nos enfrentamos y nos genera malestar precipita que busquemos soluciones, en función de lo efectivas que sean y la cantidad de ellas que tengamos que afrontar, así será nuestro nivel de malestar diario.

Más técnicamente diríamos que este mecanismo sería una “racionalización”, es decir, nos convencemos de algo por medio de un argumento lógico y razonable para así no sentirnos tan mal. Cabría decir que los argumentos racionales tienen su eficacia, pero a menudo decirnos cómo nos tenemos que sentir no es suficiente para lograrlo. Será necesario que nos enfrentemos a la última consecuencia de la situación, por ejemplo, el despido real, el fracaso de la reunión social y aprender a convivir con el posible malestar que estas situaciones o posibilidades generan. Es decir, si toca estar mal, a veces hay que estarlo. Una vez hecho esto la búsqueda de soluciones será un camino más sencillo.

Tratamiento de la ansiedad en Madrid. ¿Usted cree que es consuelo de tontos? Déjenos su comentario. Comparta este artículo en sus redes sociales. Algo más abajo tiene el vínculo a las principales.

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Autor:Fernando Azor

Psicólogo clínico y director de PsicologodeCabecera.com y de Gabinetedepsicologia.com.

11 Respuestas to “Mal de muchos… será que no estoy tan equivocado”

  1. Antonio B.
    enero at #

    Excelente articulo, cada nuevo post lo comparto con mis amigos y familiares.

  2. gissella
    enero at #

    Me gustaria q trataras el tema de la ansiedad y la violencia intrafamiliar y asi poder ayudarme.gracias me agrada leerte.

  3. Fernando
    diciembre at #

    Hola Oscar, supongo que sí.

  4. Oscar
    diciembre at #

    senor Fernando, se puede ser psicologo y escritor al mismo tiempo????

  5. Fernando
    noviembre at #

    Te agradezco muchísimo tus palabras, Luisa. Es una alegría saber que mis consejos te ayudan en tu vida cotidiana. ¡¡Intentaré seguir estando a la altura!!

  6. Luisa
    noviembre at #

    Sólo decirte que me encantan todos tus artículos, creo que tu labor es increible, en mí tienes una fan incondicional, nada más. GRACIAS de parte de una tricantina.
    Llevo mucho tiempo pensando en escribirte y no veía el momento. Comparto todos tus consejos y creo que son muy útiles. Me ayudan a seguir el día a día, a relativizar los problemas que se presentan, y todo gracias a tus artículos. Gracias Dr. Azor.
    Un cordial saludo,
    Luisa

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