Llamadas de atención ¿por qué se producen?

llamadas de atención

Las llamadas de atención siempre se asocian a los niños o adolescentes, sin embargo, en los adultos se producen más a menudo de lo que creemos. Si lo piensa un poco, le vendrá a la mente más de dos o tres actitudes extrañas que observó en compañeros, amigos o familiares, y que decidió pasar por alto. Todos tenemos un mal día, quizás pensó, sin recordar si aquella era la primera vez que ocurría. Las llamadas de atención se producen, principalmente, por un deseo de ser vista por la persona que las realiza. Necesita que la quieran, atiendan y valoren, casi de una manera obsesiva. Algunos especialistas achacan su origen a una serie de carencias afectivas desde la niñez. Posiblemente de pequeños no tuvieron todo el amor y atención que un pequeño necesita. Al llegar a adultos desarrollan una necesidad imperiosa de ser el centro de atención, la estrella que más brille, la niña o niño mimado de todos. Las formas de hacerlo son múltiples.

¿De qué forma suelen llamar la atención?

  • Comportándose de una manera excesivamente seductora.
  • Se convierten en el centro de atención de toda fiesta o reunión.
  • Manipulan emocionalmente a los demás para que estén pendientes de ellos.
  • Exageran situaciones para conseguir que su entorno se preocupe.
  • Hacen creer que son más frágiles de lo que son para conseguir apoyo constante.

Una petición constante de afecto y ayuda, puede resultar abrumador para quien la recibe. Es un verdadero estrés estar siempre a la altura de las pretensiones de estas personas, y por lo normal, el entorno suele alejarse presa del agotamiento.

¿Detrás de las llamadas de atención puede esconderse una patología?

No se debe descartar que pueda ser un síntoma de algo más grave tipo:

Quien lo padece presenta un claro egocentrismo, teatralidad y deseo permanente de atraer la atención sobre sí mismos. Dan una gran importancia a su aspecto físico, ya que necesitan deslumbrar. Suelen descuidar las amistades más antiguas porque les encanta lo nuevo, un nuevo amigo siempre les resultará más excitante. Piensan que las relaciones con los demás son más profundas de lo que en realidad son, por ello no es difícil que den efusivas muestras de cariño en público. El psicólogo Theodore Millon, pionero en el estudio sobre la personalidad y sus trastornos, dijo que: En vez de tomar directamente el control de sus vidas, buscan controlar a quienes controlan su destino y tienen la creencia de que es necesario que todos les amen por lo que hacen, y esto le genera un fuerte temor al rechazo”. No existe definición mejor sobre este problema.

  • Trastorno narcisista

Son personas que necesitan llamar la atención para ser admiradas. Tienen un concepto de sí mismos grandiosos, exageran sus éxitos y minimizan sus fracasos. Se creen especiales, por lo tanto solo merecen relacionarse con otras personas de alto estatus. No poseen ni pizca de empatía, además se aprovecha de los demás para obtener lo que desea. Suelen ser soberbios y muy arrogantes.

¿Existe tratamiento para las llamadas de atención?

Existe. El terapeuta intentará averiguar por qué se producen y aconsejará el tratamiento adecuado. Sin embargo no es fácil que estas personas acudan al especialista. No creen tener un problema, simplemente sienten una necesidad de ser el centro de atención, entre otras cosas, y desean cubrirla. Para ellos es normal, sobre todo si quienes les rodean hacen exactamente lo que buscan. Es muy difícil para familiares y amigos actuar de la manera correcta ante estas situaciones. ¿Cómo descubrir cuando de verdad les necesitan y cuando están fingiendo? Este es el gran problema. Como ya hemos comentado, son unos grandes manipuladores, observan con mucha atención a las personas cercanas y saben cómo comportarse con ellas para conmoverlas u asustarlas, y conseguir sus objetivos. El ser querido suele claudicar por afecto, por temor a que hagan cualquier barbaridad o dejen de tener contacto con ellos. Es una tela de araña muy complicada de romper. Con el tiempo, la relación con su entorno suele deteriorarse, su demanda de atención es asfixiante además de estresante. Suelen ser los mismos familiares y amigos quienes acaban planteándole la posibilidad de acudir a un terapeuta, cuando la situación se convierta en insostenible. En el caso de que no sigan sus consejos, lo mejor para las personas que les rodean es acudir ellos mismos para descubrir cómo hacer frente al problema.

¿De qué manera actuar ante las insistentes llamadas de atención?

Llamadas de atenciónLos especialistas recomiendan:

  • Informarse adecuadamente sobre el problema.
  • Ignorar sus llamadas de atención, sin sentirse culpable, dentro de lo posible.
  • Hacerle entender que no están solos, pero que no piensa seguirles el juego.
  • No ceder a sus chantajes emocionales.
  • Intentar dialogar con ellos, aconsejarles que acudan a un terapeuta.

Y sobre todo, pida ayuda si se siente desbordado por la situación. Sin salud será usted el mayor perjudicado, y no podrá ayudar a su ser querido.

Autor:Susana Alba Montalbano

Guionista, escritora y redactora en GabinetedePsicologia.com

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