“Síndrome de Holanda”
La “borrachera cannábica” cursa con sequedad de boca, enrojecimiento ocular, taquicardia, descoordinación de movimientos, risa incontrolada, somnolencia, alteración de la memoria, de la atención y de la concentración. Además se aprecia relajación y sensación de lentitud en el paso del tiempo. Dependiendo de las características de cada persona estas sensaciones no siempre se percibirán como placenteras y agradables. También se pueden percibir como un signo de descontrol y de incapacidad para frenar las sensaciones una vez se han desatado. Sería como estar dentro de una atracción de feria y desear bajarse antes de que acabe.













