La parálisis del sueño consiste en la sensación de estar despierto y sin embargo no poder mover el cuerpo, se tiene la sensación de que no responde. A veces junto a esta parálisis o por separado, en los momentos previos y/o inmediatamente después de haber dormido se producen unos procesos alucinatorios llamados alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas. Hay cierto grado de control sobre las alucinaciones y la parálisis ya que se conserva algo de lucidez mientras se viven estas experiencias, pero en realidad son producto de estados alterados de conciencia como consecuencia de cambios del patrón eléctrico cerebral. Además hay que entender que durante el sueño deben producirse estados de relajación muscular total, de no ser así no se produciría una recuperación completa de los músculos de un día para otro.
La parálisis del sueño y las alucinaciones se producen con bastante frecuencia en la población general (una vez en la vida para el 50% de las personas) y en ocasiones producen una gran angustia para quien las vive.La persona busca encontrar una explicación que le calme y normalmente las que mejor encajan son las que tienen un trasfondo bastante amenazante, peligroso y a veces algo mágico: ¿será que tengo alguna enfermedad no diagnosticada?, ¿es algo paranormal?, ¿será que se me aparecen espíritus justo cuando me duermo o cuando me despierto?, ¿se pone en contacto conmigo mi abuela (fallecida)?
Ninguna de estas dos vivencias (parálisis y alucinaciones cercanas al sueño) implica patologías escondidas ni gravedad alguna, aún así la sensación emocional puede ser tan bloqueante que algunas personas creen que algo malo debe estar pasándole. Entonces, ¿por qué bloquea más a unos que a otros? Las personas con elevados niveles de ansiedad que además tiendan a asustarse al percibir sensaciones físicas intensas son más proclives a bloquearse si aparecen estos procesos. El nivel de alerta en estas personas es muy elevado, haciendo que sean conscientes de sensaciones que a otros les pasarían desapercibidas. Difícilmente las dejan fluir sin buscar explicaciones que les puedan calmar, y en el proceso se generan nuevas hipótesis que de nuevo plantean nuevas dudas y peligros. Desde luego caer en la cuenta de que es posible que alguien desde el más allá se esté queriendo poner en contacto con uno hace que sea bastante alarmante y agobiante, por no decir cómo se siente alguien que cree que las experiencias relacionadas con la parálisis o las alucinaciones próximas al sueño son el resultado de una enfermedad neurológica o psicológica, el principio de “perder la cabeza”.
Por tanto alguien que tenga estas sensaciones, si las vive como resultado de un estado de conciencia alterado y siente simplemente que está cansado y algo dormido, entonces no querrá pasar inmediatamente a otro estado de actividad elevado, y no querrá eliminar inmediatamente las percepciones (alucinaciones), dejará que poco a poco las diferentes funciones de su cuerpo y mente se activen. Por tanto no generará un temor ante este conjunto de sensaciones, en todo caso se sentirá extrañado ante lo que ha experimentado, y poco más.
Director del Centro







Medicos especialistas
Óptim Psicólegs, Psicología en Girona
Psicologia y Coaching online
Psicologo Forense, Judicial en Madrid



