11 respuestas

  1. Gabriela
    mayo

    Muy bueno el artículo,somos una familia que vive en Argentina y nuestro hijo de 20 años ha ido a estudiar a Barcelona,llego allí cuando las clases aún no habían empezado por encontrarse en vacaciones de invierno,los 3 primeros días le han sido eternos y de una gran angustia y sentimientos encontrados,se sentía solo, y la realidad es que estaba solo,el día domingo su universidad programaba una salida a la que concurrió,esa noche al volver estaba contento, había conocido a un grupo de gente entre los que había,catalanes, italianos,mexicanos,chilenos, brasileños,etc,a mediados de semana comenzó sus clases y a partir de ese momento su Facebook se llenaba de amigos nuevos, de salidas nocturnas, de paseos fascinantes, de experiencias en los cursos. Acá en casa yo renegaba xq su cuarto siempre estaba desordenado, etc, hoy lava su ropa o la lleva a lavar, va hacer sus compras al súper,cocina,va al gimnasio. Dispone de su tiempo,administra el dinero.Claro que lo extrañamos mucho,pero creo que a su corta edad está experiencia no la va a olvidar nunca.Se qué va a ser duro para el despedirse de gente con la que ha vivido tan intensamente.Comen juntos, pasean, se cuentan sus problemas,se divierten y de pronto cada cual deberá volver a su lugar y la vida no los vuelva a cruzar.Aca como en España es raro que un adolescente de 20 años viva solo,ya que no dan los números, salvo que sean los padres los que ayuden,ya que un alquiler suele significar la mitad de un salario. Estoy feliz de que haya vivido esta experiencia,que haya podido conocer países como Italia, Francia,España y los que hasta que termine su estadía seguirá conociendo.Cuando vuelva, todo aquí estará en su lugar, nosotros, sus amigos,su universidad,y como todas las cosas hermosas que uno a vivido, extrañara la rutina que tenía, la libertad,vivir entre sus pares, con sus reglas. Pero quien le quita lo bailado! Este viaje formará siempre parte de su historia,y agradezco a Dios la oportunidad que ha tenido.

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  2. sarlina
    mayo

    Yo estuve de Erasmus en Murcia en 2006/2007… Como si hubiera ocurrido ayer, el dolor de abandonar este lugar nunca ha desvanecido… He vuelto después y no es lo mismo, claro, pero ver las ventanas de tu piso, habitado ahora por otro erasmus probablemente, sentarte en las escaleras del aulario, pasear por las mismas calles, no tiene precio… Si has id ode erasmus, se queda por siempre, es que tu no has sido erasmus. Lo ERES. No hay ex’erasmus… Aparte del lado emocional, que es lo que impacta la personalidad, puedo decir que he conocido a los mejores profesores jamás, les agradezco lo que me enseñaron y doy las gracias por la oporunidad de ver el sistema educativo y aprender tanto.

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  3. Fran
    mayo

    Pido a los administradores que no me censuren el mensaje, por favor.

    A ver, el contenido de la entrada es obvio y pobre…más aún en cuanto a su análisis, de modo que los interesados en el problema quizás quieran un poco más de “miga”:

    En primer lugar orientar este problema desde el punto de vista Padres-hijos es el primer error, un error garrafal. Y es que un joven de erasmus, de una media que ronda los 21, 22, 23 hasta 24 años…es ya mayorcito para vivir con sus padres. Es cierto que en España problemas muy graves. Pero el problema no es que se den discusiones con los padres o la existencia de reglas, es que un joven de esa edad deberia ya disfrutar de su espacio y libertad, pero esto aquí y en la china. Si nos vamos a los países adyacentes (Francia, Italia, Alemania, etc) veremos los programas estatales según los cuales los jóvenes estudiantes disfrutan de su independencia de espacio desde los 18 que entran en la universidad, pagando alquileres muy bajos donde mas del 50% lo paga el gobierno (caso francés) o directamente accediendo a residencias de estudiantes por 150€/mes con todo incluido (Caso alemán)
    A cosnsecuencia de ésto, el problema de volver a casa de los padres no existe en éstos países, porque el problema es que los jóvenes viven en casa de sus padres. Si éstos tuvieran su espacio ANTES y DESPUÉS del erasmus, veríamos cómo el impacto sería menor.

    El problema del conflicto con “los familiares” no es el problema, es sólo un síntoma del problema de nuestro país, que es un país estéril para el proceso de maduración de los jóvenes, lo llamemos como lo llamemos. Si los padres asumieran ésto entenderían que el joven no vive en casa de los padres como niño sino como joven refugiado de la sequía social y de oportunidades que atraviesa españa.

    Por otro lado, está el problema de escalada social. A un estudiante erasmus, se entiende, está cursando formación SUPERIOR. Es decir, que si completa su formación está capacitado para un nivel de especialización ALTO, es decir, BUENOS EMPLEOS, empleos que “llenan”, desafiantes y donde el potencial desplegado en la universidad es requerido.
    El programa erasmus se crea para dinamizar aún más nuestros empleados más complejos, no para que nuestros camareros y dependientes chapurreen inglés o alemán, para eso, hay otros programas e intercambio. El programa Erasmus tiene objetivos académicos y profesionales y políticos muy serios, está hecho para abrir mundo y dotar de ambición, autoconfianza, y relaciones paneuropeas entre los ciudadanos de la UE. El programa erasmus logra cumplir estos objetivos de ciudadanía europea con creces y cuando éstos vuelven a sus países, se conviernes en activos valiosos para sus economías(Excepto en España). Podemos imaginar que volver a españa a casa de los papis y a, como mucho, trabajar de peón de los servicios (con suerte) tiene repercusiones anímicas y es lógico, siendo que el programa erasmus está hecho para que nuestros JÓVENES SE COMAN EL MUNDO.

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  4. Yusef
    mayo

    Yo estuve fuera de casa estudiando el año pasado y el anterior y por razones académicas tuve que volver a casa este año, aun no fuera en otro pais también sigo sufriendo el síndrome erasmus, ansiedades, tristeza, vacio……y buscando de nuevo la menor oportunidad para salir de casa otra vez, lo mejor de todo es que el curso que viene me voy de erasmus por lo que veo que me espera una larga temporada de altibajos

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  5. Alba
    noviembre

    Me fui de erasmus hace 5 años, y sigo teniendo el vacío. No lo he superado. Y me preocupa. No se si es una excusa que me pongo a mi misma. El hecho es que desde que volví nunca me he sentido tan viva como me sentía allí. Y no me arrepiento, y estoy muy contenta de haberlo vivido. Pero estoy perdida, incapaz de realizar nuevos proyectos que me ilusionen. Me fui a Estados Unidos, sola y sin nadie. Fue un acto de valentía, y lo aproveché muchísimo. Porque no puedo hacer ahora lo mismo? Tengo tres trabajos y uno gracias a saber inglés. No me puedo quejar y lo se. Pero no me siento feliz…

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    • J
      febrero

      Me pasa absolutamente lo mismo . Este año ya hará 6 que he vuelto. Tengo una vida relativamente feliz, con muchos planes y proyectos pero no puedo evitar echar una mirada atrás y acordarme de esos meses, fueron increibles y un punto de inflexión en mi vida.

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  6. Montse
    octubre

    Y el sindrome de erasmus para los padres?

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  7. Fonso_s
    mayo

    ¿Podrían pensar que esa utopía que viven allí de que todo el mundo tiene mucho compañerismo y se porta así de bien entre todos ellos es la misma que se van a encontrar en la vida real cuando por los momentos que se viven actualmente se tengan que ir a trabajar fuera de su país?
    ¿Engaña eso y puede llevarles a cometer errores?

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  8. Lola
    septiembre

    Mi hijo se ha ido a Italia de erasmus y tanto para el como para mi ha supuesto un revulsivo. Yo personalmente, he sentido un gran vacio y respecto de él, lleva una semana y sigue angustiado. Pero gracias por la publicación de este articulo

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  9. lucia
    agosto

    Estoy educando a mi hijo sola y una de las cosas que quiero que realice es viajar y conocer gente y otras cultuas, cosa que yo siempre quise hacer y no puede, acaba de llegar de un curso de erasmus y lo primero que le pregunte es si estaba teniendo mucho vajon, sin saber que existia en sindrome erasmus. A los hijos hay que dejarlos volar para que vuelvan al nido siempre que quieran o cuando lo necesiten. gracias Fernado por dedicarle algo de tu tiempo a este tema.

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  10. Fernando
    julio

    Gracias a Manuel, padre atento y observador.

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