Alteraciones en la Función Orgásmica Femenina: anorgasmia

Esta es la disfunción sexual femenina con mayor demanda asistencial. Esta alteración puede englobar: la incapacidad para lograr el orgasmo, o la capacidad para lograr el orgasmo por otros medios que no sean el coito, u orgasmos coitales que son más lentos de conseguir de lo que la persona desea. Podemos hablar de dispauremia, vaginismo, anorgasmia…

La mujer que padece este trastorno puede haber tenido anteriormente un orgasmo o no, siendo posible que aparezcan los problemas sólo en función de la situación.

La causa de la disfunción hay que buscarla casi siempre en cómo la mujer valora el acto sexual y en las experiencias sexuales anteriores. La pérdida de autocontrol, el miedo a “dejarse ir” tiene como resultado la inhibición involuntaria del reflejo orgásmico. El problema se vuelve tan automático que la mujer no puede alcanzar el clímax aun cuando ella ame a su pareja, esté calmada, sea estimulada sexualmente y desee experimentar el orgasmo.

Retomando la idea de que la relación sexual está compuesta de varias fases, hay que destacar que existen más causas por las que no se experimentan sensaciones placenteras u orgásmicas en la mujer, pero casi con seguridad el problema habrá que encontrarlo en los primeros momentos de la relación: deseo y excitación. Así por ejemplo, la tristeza generará una falta de deseo y por lo tanto afectará al resto de las fases.

El objetivo que se persigue en un tratamiento psicoterapéutico es liberar a la mujer del control excesivo tanto en lo referente a la relación sexual como en general en el resto de las áreas de la vida, al mismo tiempo se busca analizar posibles sentimientos de culpa o vergüenza relacionados con el coito, la masturbación o el sexo en general. Se enseña o entrena a la paciente a focalizar su atención en las sensaciones asociadas a la excitación sexual. En un primer momento se pretende que la mujer consiga un orgasmo mediante masturbación gracias a la estimulación clitorídea, sola, con su pareja y posteriormente por medio del coito.

Una vez se consigue replantear las ideas y la necesidad de control y una vez se consiguen orgasmos por medio de la masturbación es muy importante favorecer el uso de fantasías para aumentar las posibilidades de disfrute sexual.

Las mujeres que padecen este trastorno pueden recurrir en ocasiones a la simulación del orgasmo para alagar a su pareja, o simplemente para acabar con una situación que no resulta tan agradable como teóricamente debería resultar. Este tipo de “trucos” para afrontar el problema, aunque útiles en un primer momento, acaban enquistando esta disfunción resultando cada vez más difícil poder poner los medios para resolverla. Así plantearse un tratamiento psicológico es sin duda la mejor alternativa para disfrutar de distinta forma de la relación sexual. Siendo realistas lo más difícil es empezar a hablar de ello, pero una vez se puede hablar de una forma natural y comienzan a producirse los primeros avances es un esfuerzo que merece realmente la pena.

Fernando Azor Lafarga
Director del centro

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2 Responses a “Alteraciones en la Función Orgásmica Femenina: anorgasmia”

  1. Mayte
    julio at #

    Creo que sufro este transtorno,y esto.esta trayendo pronlemas.en mi vida de pareja. Soy una chica.joven y me.cuesta liberarme y perder el.control. Quisiera saber.como puedo buscar ayuda y encontrar una solucion.

    • julio at #

      Hola Mayte, la mayoría de los psicólogos clínicos trabajamos dentro de este área de la sexualidad. Parece que ante el bloqueo que experimentas sería de gran ayuda solicitar un apoyo en este sentido. Mira en las inmediaciones de tu casa, o desplazate a la consulta de alguien de tu confianza.
      Un tratamiento para la anorgasmia suele centrarse por un lado en tareas específicas dentro de la relación sexual, y por otro, en propuestas para que consigas vivir con algo menos de control en las áreas más importantes de tu vida. Cuanto menos tengas que controlar ( dentro de unos límites, claro), más tranquila estarás y probablemente más disfrutarás del sexo.

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