Centro de Psiquiatría y Psicología Clínica y Jurídica
Centro

Temas de Interés

Otros artículos...
recomendaciones

Área del Paciente

Recomendamos...

Material descargable desde nuestro sitio web

El Centro en los medios de comunicación

d
Los Psicofármacos

Tomar una pastilla para acabar con la ansiedad o para intentar mejorar nuestro estado de ánimo, es una decisión que para muchas personas se torna difícil. Los fármacos utilizados en psiquiatría suelen administrarse durante períodos más largos que el resto. Dan la sensación de que finalmente va a ser imposible vivir sin ellos, es decir, que acabaremos "enganchándonos". De hecho esto es posible si se administran de forma indiscriminada y se usan más allá de lo necesario. Si están adecuadamente pautados por un especialista pueden ser muy provechosos e incluso necesarios para poder comenzar un tratamiento psicológico. Después de todo, esta clase de fármaco se diferencia muy poco del resto.

Los psicofármacos, dependiendo del fin que buscan, se dividen en distintas categorías. Los más habituales dentro de la práctica clínica son los siguientes: antidepresivos, ansiolíticos y antipsicóticos. Comencemos por los antidepresivos: los hay de distintas clases, si bien es cierto que los más utilizados actualmente son los ISRS. Son una familia de fármacos que actúan sobre la cantidad de serotonina existente entre neuronas.

Tardan unos días en hacer efecto y deben tomarse durante unos meses en la dosis prescrita para conseguir su fin. Los ansiolíticos pertenecen a la familia de las benzodiacepinas y tienen además de efectos reductores de la ansiedad, efectos hipnóticos, anticonvulsionantes y disminuyen el tono muscular. Los hay que actúan de forma inmediata y los hay que tardan más en hacer efecto. Dependiendo del estado de la persona se ajusta la cantidad del fármaco. Los antipsicóticos son fármacos con alto poder ansiolítico que se utilizan principalmente para cortar ideas y pensamientos de tipo delirante.

La idea de que un psicofármaco puede hacernos ser quienes no somos, o que no nos va a dejar sentir la realidad como realmente es, se convierte en uno de los principales temores de cualquier persona que se vea en la necesidad de tomar uno de ellos. En general, en el tratamiento de trastornos de ansiedad y depresión estos efectos no se dan a no ser que se paute una cantidad superior a la necesaria.

Con el uso de fármacos, en la mayor parte de los casos se alcanzan los resultados deseados, lo que ocurre, es que para que éstos se mantengan suele ser necesario psicoterapia. En la psicoterapia se busca la causa y el porqué del problema para que posteriormente se pueda encontrar una solución duradera. Digamos que si no se sabe qué es lo que está mal, qué hay que hacer para afrontar adecuadamente la situación, entonces tantas veces como se repita el problema volverán a aparecer los síntomas. La forma más efectiva de abordar un tratamiento ha de ser multidisciplinar, en un primer momento psicológica y si es necesario farmacológicamente.

 

Fernando Azor Lafarga
Director del centro

 

 

 

Para ver más artículos pincha aquí

Entidades Relacionadas con el Centro:
Asociación de Peritos
Revista SaludMental.info
La revista
Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid
Universidad Camilo José Cela
Universidad Pontificia Comillas